
Hay algo que no cuadra o no es inteligente, todos los 22 de abril conmemoramos el día de la tierra con entusiasmo, sin embargo, si analizamos bien la situación de cómo está nuestra casa común no deberíamos hacerlo, más bien debería de llamarnos a la reflexión de lo que estamos haciendo, unos por acción y otros por omisión.
En nuestro caso, Honduras, la situación podría ser uno de los peores ejemplos a nivel del planeta. En efecto, en los últimos 11 años, es decir desde el año 2013 al 2024 hemos perdido 900,000 mil hectáreas de bosque, según el reporte de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ-Honduras), pasamos de tener 6.6. millones de hectáreas a 5.9 millones de hectáreas, lo anterior significa que estamos eliminando casi 10 hectáreas por hora, con esta tendencia difícilmente saldremos adelante.
Otro dato interesante es que en el periodo 2022-2025 se ejecutaron la atractiva cantidad de L3,103 millones de lempiras en actividades de reforestacion y conservacion del bosque, sin embargo, los resultados no cuadran, esto puede significar varios situaciones: se hicieron los viveros más caros del mundo, se contrató una gran cantidad de personas en labores de reforestación y plantaron miles de millones de árboles, pero ¡no sabemos dónde están esas plantaciones!, hay muchas preguntas sin respuestas.
Ahora, lo que debemos hacer, es prepararnos para cuando venga la época de invierno, porque el efecto esponja de los bosques se ha perdido además que se han quemado 900,000 hectáreas de bosque que no harán el trabajo de retener el agua lluvia, (efecto esponja) y en consecuencia, si usted vive en una zona baja dentro de cuenca hidrográfica en donde el agua lluvia le llega a la rodilla en la época de invierno, mejor prepárese porque ahora le va llegar al cuello.
Como podrá entender rápidamente, no hay ningún motivo para celebrar este dia de la tierra, es más debe ser un día para solicitar rendición de cuentas, por tanto recurso financiero gastado y no invertido, la madre tierra va pasar la factura rápidamente, los efectos de esta situación son: más calor, menos agua para uso doméstico, una crisis alimentaria, poca agua para riego, agotamiento de los acuíferos, encarecimiento del agua limpia y tiempos más prolongados en la distribución.
La situación es para preocuparse, el capital natural de la nación lo estamos arrasando sin medir las consecuencias a: corto, mediano y largo plazo, necesitamos una reforma forestal, para cambiar la tendencia de perder 72 mil hectáreas al año y de seguir así, según los modelos presentados por la ASJ, se estima que para el 2045 Honduras no tendría bosques, y los compromisos adquiridos en la COP de París, Francia; de plantar 1.3 millones de árboles para el año 2030, se quedaría en puras promesas.
Finalmente, debo decir, que si eliminamos el bosque como lo estamos haciendo, HONDURAS después de ser una nación rica en recursos naturales y con una de más rica biodiversidad en el planeta, con abundante agua y bellezas escénicas, pasaremos a convertirnos en lo que fue ETIOPÍA en la década de los años 80, y lo peor de todo esta situación es el hecho que en HONDURAS se desarrollaron las mejores escuelas de Centroamérica en manejo forestal. Aquí encontramos profesionales forestales para asignarlos a cada municipio y establecer un diagnóstico de cómo recuperar la foresta y en efecto el agua y todos los beneficios que nos traen los bosques, pero tenemos un gremio pasivo, sin vocación y con otras aspiraciones.
Honduras pasará de ser una nación de vocación forestal por excelencia a una de las más pobres del mundo. ¿Celebramos el día de la tierra con estas estadísticas y predicciones?, ¿con qué recursos se desarrollarán las próximas generaciones?, sin agua, ríos secos, acuíferos agotados y para variar un poco llenos de microplásticos por la gran cantidad de desechos domésticos que dejamos en las calles y avenidas; lamento, decirle la verdad del porqué no debemos celebrar este día, al contrario debemos de reflexionar y de gestar un cambio, ¡nos toca hacerlo!.
Mañana 23 de abril se olvidará esta celebración y seguiremos haciendo lo mismo, esta generación tiene la responsabilidad de revertir esta situación, proponiendo los cambios como se ha sugerido por diversas organizaciones, identifiquemos aquellos que destruyen el presente y el futuro de sus hijos y nietos, empecemos por nosotros mismos mediante una conducta responsable.
Honduras debe de vivir del turismo en todas sus formas, de la venta de energía renovable, de la producción agrícola tecnificada entre otras formas sostenibles. ¡Basta ya! no más muertes de defensores del ambiente, llevan más de 100 en la cuenta, Honduras demanda respeto a la vida en todas sus formas, más ordenamiento territorial, energía renovable, fondos para el desarrollo turístico, manejo forestal responsable, educación ambiental en el Currículo Nacional Básico, una empresa privada seria y responsable, pero sobre todo una clase política madura implementando un Plan Nacional de Desarrollo Sostenible.
¡No hay una Honduras B! ¡No le robemos el futuro a las generaciones que han no han nacido! En nuestras manos está definir el futuro, únete al grupo por una Honduras Verde para el año 2030. ¡Cada hora que pasa perdemos 10 hectáreas de bosque y diversidad biológica! lo que significa menos agua disponible, menos oxígeno, más dióxido de carbono en la atmósfera y menos posibilidades de desarrollo; lamentablemente ésta es parte de la verdad, ayúdanos a identificar a aquellos que destruyen el futuro de tu descendencia por una nación digna, como la soñaron nuestros próceres como Froylan Turcios y muchos más.

