
Honduras cayó en partido amistoso 2-0 contra la campeona del Mundo, la albiceleste Argentina, quien con un penal inexistente abrió el marcador de uno por cero en el primer tiempo de partido.
Para Honduras fue más un partido de trámite en donde con escasos momentos de lucidez, se pudo apreciar el poco valor que se le toma a estos partidos internacionales, en donde sólo deja en los jugadores nacionales, la satisfacción de salir en las cámaras y ser vistos por sus familiares, viajar y pensar en los regalos que comprarán en tiendas americanas, sin poner el coraje y la garra catracha que tanto gusta a los hondureños cuando hay algo que disputar.

Para Argentina, no fue un partido que le exigiera mucho, pese a estarse jugando un prestigio que dejó más dudas que aciertos. Llega al mundial sin lucidez, figuras opacadas por las críticas, entre otros cuestionamientos.
Con un Leonel Messi que no jugó y que se convierte en uno de los principales atractivos internacionales en el mundo del fútbol, los aficionados asistentes apenas lo pudieron verlo en la banca, aunque ya se sabía que no pisaría el campo de juego.


