• El gerente de la estatal eléctrica afirmó ante el legislativo que las centrales hidroeléctricas permanecerán bajo propiedad pública y protección del Estado.
  • Las reformas impulsadas por el Gobierno del presidente Asfura buscan modernizar y rescatar el sistema eléctrico nacional, no privatizar la ENEE.

Tegucigalpa, Honduras. El gerente de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), Guillermo Peña Panting, aseguró el martes ante el pleno del Congreso Nacional que las reformas al subsector eléctrico impulsadas por el Gobierno del presidente Nasry Asfura no contemplan la privatización de las centrales hidroeléctricas ni de los activos estratégicos de la empresa estatal.

Durante la discusión en primer debate del dictamen de reformas al subsector eléctrico, Peña Panting destacó que la iniciativa incorpora una disposición que fortalece la protección legal de las hidroeléctricas y de los bienes asociados a la generación de energía propiedad de la ENEE.

“Los predios, embalses, franjas de protección, instalaciones y zona de influencia de las centrales hidroeléctricas propiedad de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica se declaran bienes de dominio público, inembargables, intransferibles, inalienables, de seguridad nacional y de interés social”, enfatizó el funcionario ante el pleno.

El gerente de la ENEE señaló que esta disposición responde de manera directa a las preocupaciones y cuestionamientos surgidos alrededor de la reforma energética. “Ahí está la llave que ustedes estaban esperando. Espero que con este proyecto nos acompañen todas las bancadas, porque eso es un problema nacional”, manifestó durante su intervención.

La propuesta establece que activos estratégicos como las centrales hidroeléctricas, incluyendo sus embalses, instalaciones y zonas de protección, mantendrán su condición de patrimonio público, bajo propiedad y control del Estado hondureño, reforzando además su carácter de bienes de interés nacional.

Las reformas impulsadas por el Gobierno del presidente Asfura buscan modernizar y rescatar el sistema eléctrico nacional, fortalecer la sostenibilidad financiera de la ENEE, mejorar la calidad del servicio y crear condiciones para nuevas inversiones en el sector energético, manteniendo la propiedad estatal de los activos estratégicos.

El Gobierno ha reiterado que el objetivo de la iniciativa es transformar y fortalecer la empresa estatal para hacerla más eficiente, transparente y sostenible, descartando cualquier proceso de privatización de las centrales hidroeléctricas o del patrimonio energético de los hondureños.

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