
- «De este Congreso “no va a volver a salir un cheque a nombre de un diputado”, si bien seguirán gestionando ayuda para sus comunidades, afirma.
- La agenda será construida entre todas las bancadas, subraya Zambrano.
- Informe del CNA servirá de base para lo que no deben hacer los diputados.
Tegucigalpa, Honduras. «En este Congreso Nacional van a tener las puertas abiertas y que escuche al pueblo y a los que promueven iniciativas», reiteró este miércoles el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, tras recibir el informe «Del Congreso que votamos al Congreso que tenemos», de manos de la titular del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Gabriela Castellanos.
Al recibir el informe, donde el CNA hizo un análisis sobre el actuar del Congreso de Luis Redondo, Zambrano expresó que espera que, en cuatro años, cuando se rinda informe de la labor legislativa 2026-2030, sea con cosas más positivas que negativas.
La aseveración del parlamentario presidente se basa en el señalamiento que hizo la directora del CNA, quien dijo que Redondo le pidió tiempo para ordenar la casa antes de abrirle las puertas a la veeduría social, aunque agregó que nunca los dejó entrar.
«Se nos dijo que primero había que arreglar la casa y luego abrir la veeduría. La casa nunca se arregló», dijo Castellanos.
Un Congreso abierto
Zambrano destacó el aporte de la organización de veeduría social, ya que servirá como base para lo que no deben hacer los 128 diputados.
Afirmó que este Congreso no tiene por qué cerrarle las puertas a la veeduría y que organizaciones como el CNA pueden llegar a cubrir las sesiones legislativas, tal como lo hacen los medios de comunicación, pues no hay nada que ocultar en la labor parlamentaria.
“Nos decía la abogada (Gabriela Castellanos) que en los últimos cuatro años ni a los bajos del Congreso los dejaban llegar. Hoy el CNA tiene la autorización de poder estar en las sesiones”, apuntó.

Nuevas reformas y transparencia
Zambrano adelantó que vienen reformas a la Ley Orgánica del Congreso Nacional que incluirán temas como la puntualidad y las faltas, igual que la Comisión Permanente. En este último caso, refirió que las reformas se deben a los abusos cometidos en el período anterior, cuando la Comisión Permanente usurpó la potestad y facultades del pleno.
Agregó que este Congreso no va a tener una agenda impuesta. “Debe ser una agenda construida entre todas las bancadas”, dijo al recordar que los 128 diputados representan a 10 millones de hondureños, un pueblo que está cansado de abusos.
No más cheques a nombre de diputados
En ese sentido, refirió que la transparencia debe imperar, por lo que de este Congreso “no va a volver a salir un cheque a nombre de un diputado”, si bien es difícil quitar la cultura de que al parlamentario lo vean como gestor y no como un legislador, pues no pueden dejar de gestionar ayuda para sus comunidades.
“Esa subvención va a ser transparente y va a ser pública. No tenemos nada que perder; que si el diputado gestiona, esa ayuda va a salir a nombre de la escuela, de la junta de agua, del patronato, y se va tener que publicar quién recibe apoyo del pueblo hondureño porque el recurso que salga del pueblo hondureño es del pueblo hondureño, y lo hemos hablado también con el CNA, ASJ (Asociación para una Sociedad más Justa) y otras organizaciones: cuáles son las observaciones y vamos a hacer los análisis”, explicó.
Reafirmó que el Fondo Departamental será eliminado, para lo cual el diputado Mario Pérez trabaja en ese tema para presentar la propuesta.
Finalmente, el presidente Zambrano dijo que el actual Congreso Nacional, de cinco partidos políticos, no le va a fallar a Honduras. “El Congreso ha empezado con todo el compromiso de todas las bancadas y hacer las cosas mejores”, concluyó.