
Tegucigalpa, 20 de octubre de 2026. La Secretaría de Salud recuerda a la población la importancia de prevenir, detectar y tratar oportunamente la sífilis, una infección de transmisión sexual que puede ocasionar complicaciones graves si no recibe tratamiento y que también puede transmitirse de una embarazada a su bebé.
La enfermedad es curable mediante el tratamiento antibiótico indicado por el personal de salud. Para prevenirla, se recomienda utilizar correctamente el preservativo, realizarse las pruebas diagnósticas correspondientes y acudir a los establecimientos de salud ante cualquier sospecha de infección. Asimismo, las embarazadas deben asistir a sus controles prenatales y realizarse las pruebas de detección para prevenir la sífilis congénita.
La enfermedad puede manifestarse inicialmente con una llaga indolora y, en otras etapas, mediante erupciones en la piel. Sin embargo, algunas personas no presentan síntomas, por lo que las pruebas diagnósticas son fundamentales para identificar la infección y recibir tratamiento oportuno.
De acuerdo con los registros de la SESAL, entre enero y agosto de 2026 se contabilizaron 973 casos de sífilis en el país. De estos, 905 corresponden a personas de 15 años en adelante, 64 a menores de un año, uno al grupo de uno a cuatro años y tres al de cinco a 14 años.
En cuanto a la distribución por regiones sanitarias, la Metropolitana de San Pedro Sula registra 229 casos, seguida de la Metropolitana del Distrito Central, con 180; Atlántida, con 113; El Paraíso, con 64; Cortés, con 62; y Yoro, con 61.
Durante todo 2025 se contabilizaron 1,419 casos de sífilis, de los cuales 1,328 correspondieron a personas de 15 años en adelante, 78 a menores de un año y 13 al grupo de cinco a 14 años. Las regiones metropolitanas de San Pedro Sula y del Distrito Central registraron 359 y 258 casos, respectivamente.
La identificación de casos en menores de edad resalta la importancia de fortalecer la detección durante el embarazo, ya que la transmisión de madre a hijo puede afectar gravemente la salud del bebé.
La detección temprana y el tratamiento adecuado son fundamentales para reducir la transmisión de esta infección y proteger la salud sexual, reproductiva y neonatal de la población.
Más sobre la enfermedad
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por la bacteria Treponema pallidum.
¿Cómo se transmite?
- Contacto sexual: A través de relaciones sexuales vaginales, anales u orales, mediante el contacto directo con las úlceras o chancros infecciosos.
- De madre a hijo: Durante el embarazo o el parto (conocida como sífilis congénita), lo cual puede causar graves problemas de salud al bebé.
Etapas de la enfermedad
La sífilis avanza en cuatro fases si no recibe tratamiento:
- Etapa primaria: Aparece una llaga o úlcera firme e indolora (llamada chancro) en el sitio por donde entró la bacteria (genitales, recto o boca), la cual suele desaparecer sola tras unas semanas.
- Etapa secundaria: Se manifiestan erupciones en la piel (en diversas partes del cuerpo, como las palmas de las manos o plantas de los pies), fiebre, dolor de garganta, fatiga e inflamación de ganglios.
- Etapa latente: La infección permanece en el cuerpo sin presentar síntomas visibles, aunque la bacteria sigue ahí.
- Etapa terciaria: Ocurre años después; es poco frecuente pero grave, ya que puede dañar órganos vitales como el corazón, los ojos, el cerebro y el sistema nervioso (neurosífilis), pudiendo ser mortal.
Tratamiento y prevención
- Tratamiento: Se cura de forma sencilla mediante antibióticos, siendo la penicilina el medicamento principal recomendado por los especialistas.
- Prevención: Se evita principalmente mediante el uso correcto y constante de métodos de barrera (preservativos) y a través de chequeos médicos y diagnósticos oportunos.

